¿Hay algo que nunca pudiste decir?
La técnica de la silla vacía es un ejercicio utilizado en terapia Gestalt para trabajar conversaciones pendientes, emociones bloqueadas y vínculos que dejaron huella.
Consiste en colocar una silla vacía frente a ti e imaginar que en ella está sentada una persona importante para ti. Puede ser alguien con quien tengas un conflicto, alguien a quien echas de menos o incluso alguien que ya no está. Después, habla. Sin filtros. Di lo que nunca dijiste, lo que te dolió, lo que te enfadó, lo que necesitabas escuchar, lo que todavía pesa. No se trata de hacerlo “bien”, se trata de permitir que aparezca lo que lleva demasiado tiempo guardado.
Muchas veces pasamos años intentando entender nuestras emociones con la cabeza, cuando hay una parte de nosotros que simplemente necesita expresarlas.
La técnica de la silla vacía busca precisamente eso: dar espacio a lo que quedó pendiente para poder integrarlo y seguir adelante. Si decides probarlo, hazlo en un momento tranquilo y con tiempo para ti.
Y recuerda algo importante: No tienes que perdonar. No tienes que justificar. No tienes que llegar a ninguna conclusión. A veces sanar empieza simplemente diciendo lo que nunca pudiste decir.
💬 ¿Había alguien que te viniera a la mente mientras leías esto?

